sábado, 27 de octubre de 2012

recuerdo del futuro, un relato



Era el año 2000 y la Argentina se iba desencantando del gobierno de la Alianza que había sacado al menemismo. La lucha en los bordes que a fuerza de piquete había enfrentado represiones policiales y de gendarmería no cesaba por los cambios de aire político en los centros urbanos donde ya no se repudiaba al gobierno nacional como hasta el 99. En ese marco la lucha de los piqueteros de Gral. Mosconi se encontraba solitaria y combativa. En una nocturna reunión cordobesa decidimos viajar, mi compañera en tal empresa era “la china”. Con plata en el bolsillo encaramos para el norte, una mala decisión nos puso arriba de un colectivo y no de un avión llegamos tarde, quedamos del lado enemigo. Veíamos colectivos pasar a toda velocidad mientras que el transito estaba cortado, eran bondis repletos de gendarmes que iban embalados a reprimir el piquete de los desocupados del norte de Salta. Era de noche tarde ya y había que esperar en la estación de servicio las primeras luces del cielo. Llegada ya la mañana encaramos para adelante mientras los jeeps verdes pasaban a nuestro lado corriendo sin entender que hacían esos dos pibes caminando hacía el enfrentamiento, se los veía muy preocupados en cosas mas importantes a los comandantes. Una radio nos iba tirando las novedades que podían trasmitir, había empezado la represión en la noche desde el sur de la ciudad donde estaba el piquete hacia el norte y ahora el enfrentamiento avanzaba por la ciudad con los piqueteros y muchos ciudadanos retrocediendo ante la ofensiva de la gendarmería, pero presentando batalla. De pronto una camioneta de civil salió de la nada a la ruta por atrás nuestro, nos pasa y un paisano al volante nos pregunta: adonde van?? en gran desconcierto. Ya estabamos en la caja de la camioneta después de una breve explicación de que simplemente queriamos pasar. Campo adentro la caminoneta se metía en una huella que salía perpendicular a la ruta durante una larga recta que ya dudábamos de estar en el camino correcto. Encima en el medio encontramos paisanos armados de escopetas que pararon el vehículo para pedir coca porque estaban cuidando el terreno del patrón de tanta revuelta, nuestro desconcierto crecía. Mientras la radio por fin agarro una buena trasmisión y nos enteramos que ardía la municipalidad en el medio del enfrentamiento. Finalmente un brusco giro de la camioneta nos puso paralelo a la ruta, después de hacer la correspondiente U nos acercamos a la ruta, del lado amigo. No entendíamos bien lo que veíamos, era gente corriendo hacia delante, hacia donde estaba el piquete. Acostumbrados a ver a la represión a la ofensiva entendíamos que esta venía detrás de quienes corrían, persiguiendo a esta gente apurada, habíamos quedado en la entrada norte del pueblo, al otro extremo del piquete. Luego de salir del camino de cañas que nos permitía ver solo en el fin del sendero gente corriendo, entendimos la secuencia: eran pobladores de Tartagal, la ciudad que venía luego de Mosconi al norte, venían corriendo de su pueblo en malón a defender a sus hermanos de Mosconi. Al poder apreciar la curva pudimos ver un gran brazo sobre la ruta compuesto de cuerpos que a lo lejos se veían muy pequeños, esta concentración de gente con forma de una gruesa flecha se enfrentaba al cordón verde de la gendarmería que tiraba gases y gases para repeler el avance popular. Eso fue ver masas a la ofensiva. La cabecera de la concentración eran escuadras de aproximadamente ocho hombres que lanzaban las piedras luego se corrían a los costados para que un nueva escuadra lance las suyas y así el cañon de piedras no paraba de tirar y tirar contra las escudos de los gendarmes que se desesperaban por seguir con los lacrimogenos. Mujeres por los costados se ocupaban de repartir pañuelos con agua, baldes, limones para sortear el efecto de los gases. La coordinación era perfecta. Se anunciaba el arribo de Storani, Ministro del Interior, a la ciudad. Los gases eran cada vez mas espaciados, los gases se acaban, las piedras no. Gendarmería definitivamente estaba a la defensiva y retrocedía. En el momento más critico en el que se iban a acabar las municiones de los represores del pueblo de Mosconi y la venganza se palpitaba, apareció corriendo a toda velocidad un hombrecillo con una sotana marrón desplegándose en el aire directo al medio de la batalla portando una cruz. El cura logró así parar una escandalosa paliza que los salteños estaban por dar a la fuerza represiva por excelencia de las rutas argentinas. El gobierno finalmente tuvo que aceptar la mayoría de los puntos planteados por los piqueteros norteños.
Una experiencia de lucha que como instante de peligro relampaguea en la conciencia de miles en esos momentos clave donde las masas toman en sus manos el enfrentamiento contra el estado.

jueves, 16 de agosto de 2012

Gobierno, régimen y clases sociales en Córdoba. Apuntes I


Por Eduardo Castilla y Joaquín Ramírez

Hace pocas semanas decíamos que la fortaleza de De la Sota, expresada en su capacidad de alinear a todo el régimen político provincial detrás del “reclamo federal”, tenía sus puntos de falla. Entre ellos señalamos especialmente la crisis de las finanzas provinciales, ligadas a la desaceleración del crecimiento económico y a una estructura fiscal atada a los intereses de las grandes patronales. En este post queremos abordar algunas discusiones que van más allá de la coyuntura y dan cuenta de las características estructurales del régimen político provincial y sus fortalezas y debilidades para enfrentar la emergencia de sectores de la clase trabajadora. 

El fantasma de las crisis pasadas

Como habíamos señalado, las finanzas provinciales son un “eslabón débil” de la estructura de la provincia. Frente a la exigencia impotente al gobierno nacional y partiendo de la negativa absoluta a tocar una estructura fiscal al servicio de las patronales, el Gallego finalmente dio un golpe de mano, usando las “peores formas”, “rompiendo códigos” con la oposición, dejándola a paso cambiado cuando todos se sentían ya parte del dichoso “cordobesismo”. Radicales y juecistas, con la boca abierta, no podían creer lo que veían cuando el PJ aprobaba, con mayoría automática y veloz, policías mediante, rodeando la desprevenida legislatura, el primer ajuste contra los jubilados cordobeses.
Más allá de los dimes y diretes sobre los manejos previos a la votación, la sanción de la ley y las posteriores movilizaciones, abren un escenario distinto en la política provincial. Un aspecto que queremos analizar acá son las fortalezas y los límites de un régimen marcado por crecientes tendencias bonapartistas, ante un escenario de potencial incremento de la lucha de clases. El choque con los gremios trae de vuelta los fantasmas de las pasadas crisis políticas. Crisis donde la clase trabajadora cordobesa tuvo un lugar protagónico, a pesar de la traición de sus direcciones sindicales.

Clase(s) dominante(s) y tendencias políticas

Si bien no puede hacerse abstracción del régimen político nacional, es evidente que las particularidades provinciales existen como producto del desarrollo político y económico, así como de los resultados de la lucha de clases. Haciendo estas salvedades, podemos hablar de un régimen político “cordobés”, democrático burgués con tendencias bonapartistas.
Podemos hablar de un régimen donde tiende a perfilarse la “concentración de poderes en la dirección del estado (…) Todas las decisiones políticas importantes están centralizadas en un único individuo dotado de extraordinarios poderes de emergencia. Habla y actúa no como servidor del parlamento, como el premier, sino en su propio derecho, como el «hombre del destino» que ha sido llamado a rescatar a la nación en su hora de peligro mortal” (ver acá)
Si bien no estamos ante la presencia de “poderes excepcionales” y queremos ser claros en que los niveles de bonapartización del régimen pueden ser categóricamente mayores que el actual, podemos decir que De la Sota se ubica por sobre el conjunto de los “queridos cordobeses”, tratando de mostrarse como el cabal representante de los intereses de la población. Su “cruzada” por los fondos de la provincia y su defensa del “cordobesismo” son la expresión en el discurso político de ese intento de abarcar al conjunto de la representación política local anulando a la oposición. Un elemento de este intento de construcción de un bloque ideológico, es el desarrollo del “Cordobesismo” como una suerte de pseudo-ideología regionalista, federalista, opuesta por el vértice a los intereses de Buenos Aires.
En Córdoba, la figura del gobernador es central y los mecanismos de división de poderes quedan diluidos frente a este fortalecimiento del ejecutivo, como se expresa en el papel semidecorativo de la legislatura, lo que no implica que no juegue ningún rol. Por el contrario, cumple el papel de legitimar las decisiones del ejecutivo. Sin embargo, en este último caso el golpe de mano de De la Sota haciendo votar el ajuste a los jubilados, tuvo que hacerse sin el consenso de la oposición, rompiendo las formas de agrupamiento de todo el régimen político que intentaba el la política delasotista.
Para garantizar que no haya cortocircuitos en este mecanismo, la reforma constitucional del 2001 modificó la anterior composición, estableciendo la Unicameral e imponiendo un sistema donde cada departamento tiene un legislador. Así, los departamentos tienen 26 legisladores propios que, junto a los 44 elegidos por distrito único, le dan mayoría automática al partido que tenga peso en el interior provincial. De esta manera, el PJ extendió la hegemonía que tenía en el interior provincial a la legislatura, mostrando un régimen más democrático en las formas, pero antidemocrático en el contenido.
En 1931, alrededor de las discusiones sobre Alemania, Trotsky escribía “Todo régimen pretende estar por encima de las clases, salvaguardando los intereses del conjunto. Pero los efectos de las fuerzas sociales no pueden determinarse tan fácilmente como los del terreno de la mecánica. El gobierno mismo es de carne y hueso. Es inseparable de ciertas clases y de sus intereses”. Tomando esta definición, podemos decir que la figura de De la Sota es inseparable de las grandes patronales del campo y los monopolios imperialistas asentados en la región, entre los que se encuentran las automotrices o grandes empresas locales como Arcor.  La política de este gobierno y la de los anteriores, está estructurada bajo las directivas de esos sectores económicos.
Algunos de los grandes grupos (automotrices y Arcor entre otros) que dominan la provincia remontan su historia a los años ‘50 y ’60, atraviesan el conjunto de los regímenes políticos, incluyendo las dictaduras militares y continúan reinando bajo los gobiernos radicales y peronistas tras el retorno de la democracia. Tanto en uno como en otro régimen, siguen obteniendo todo tipo de beneficios. De esta ligazón a los grandes monopolios surgen precisamente las tendencias bonapartistas.

Dominación y dirección

Para agregar elementos a este análisis, tomemos a Gramsci que señalaba que “La supremacía de un grupo social asume dos formas: «dominación»» y «dirección moral e intelectual». Un grupo social es dominante sobre grupos enemigos a los que tiende a «liquidar» o someter con la fuerza armada, y es dirigente sobre grupos afines y aliados”. Si bien como ha señalado Perry Anderson, las definiciones del marxista italiano tienden a una visión dualista y ambivalente, que puede dar lugar a una gama de interpretaciones (muy) amplia, creemos que algunos aspectos de esta definición pueden sernos útiles para analizar ciertos rasgos de la forma de dominio burguesa en la provincia.
Podríamos decir que el PJ ejerce una “función dirigente” en tanto se basa en un sector de las masas del interior provincial, ligadas a los intereses del agro, esencialmente de la producción de soja y los negocios ligados. Decíamos hace poco que “A la producción a gran escala del poroto, del cual Córdoba es la segunda productora nacional, se proponen ahora, sumarle un plus de “industrialización”, que le dé “valor agregado” a la producción agrícola, profundizando un esquema de acumulación capitalista con fuerte peso en el campo” de la mano de Monsanto y las inversiones del polo biotecnológico.
En ese sentido y siguiendo nuevamente a Gramsci “El hecho de la hegemonía presupone que se tienen en cuenta los intereses y tendencias de los grupos sobre los cuales se va a ejercer la hegemonía (…) que aunque la hegemonía es ético-política, también debe ser económica”. De allí podríamos afirmar que De la Sota garantiza los intereses materiales de estos sectores, basando en ellos su hegemonía en el interior provincial. La continuidad de los altos precios internacionales de la soja, ayuda a la construcción de ese bloque político y social.
Pero De la Sota no puede gobernar sólo con estos sectores y tiene una política de afianzarse sobre fracciones de la pequeña burguesía urbana y franjas más atrasadas de la propia clase obrera. Sobre esos sectores, su discurso de defensa de la “familia”, haciendo honor al peso histórico de la Iglesia Católica en la provincia, se combina con un discurso contra la juventud y la libre sexualidad. Esto garantiza el alejamiento de cualquier sector que pudiera haber tenido alguna ilusión con sus gestos “progresistas” de hace unos meses.
Pero además, el PJ ejerce una “función dominante” sobre las masas a través de dos mecanismos centralmente. Por un lado, a través del crecimiento constante del aparato represivo que viene en ascenso en estos años, duplicando la cantidad de efectivos y aumentando de manera exponencial sus recursos, como muy correctamente denuncia Leticia Celli en este programa de Giro a la Izquierda.
Parte de esa política, fue la elevación a rango ministerial de la Secretaría de Seguridad y la designación de Paredes. Esta política se refuerza con las modificaciones que viene imponiendo la legislatura, donde crece el poder de fuego de una institución que cumple y ha cumplido un papel central en el dominio provincial.
Por otro lado, como veremos, se apoya en una fuerte burocracia sindical que ejerce un control al interior de los gremios de la industria, cómo el caso de SMATA de manera policial, frenando la emergencia de sectores de oposición que se consoliden y, al mismo tiempo junto con la burocracia estatal, integrándose al gobierno, en el caso del primero con Dragún como Ministro de Trabajo y en el segundo la UEPC con el ministro de educación Walter Grahovac así como con el SEP con Pihen como legislador delasotista. En el caso de los estatales hay que señalar que una obligada legalidad de las oposiciones políticas permite que se exprese mayor disidencia incluyendo a sectores combativos y clasistas. Pero con estos sectores, la crisis de las finanzas provinciales, implica abandonar en gran medida la perspectiva de lograr el apoyo de la clase trabajadora del Estado al gobierno.

La burocracia y el control de las clases peligrosas

La integración de las organizaciones obreras al estado ha sido la política del peronismo desde siempre. En ese sentido, el delasotismo no tiene nada de novedoso. Pero es peculiarmente importante el papel de esta burocracia estrechamente ligada al estado en función del poder social de la clase trabajadora de la provincia. Poder que se no solo ha sido históricamente muy fuerte como se puede concluir de su tradición de lucha, sino que se mantiene hoy como una enorme fuerza social que es dejada de lado en la mayoría de los análisis de la provincia. 
En ese sentido, y volviendo a Gramsci podemos decir que en Córdoba hay una “relación de fuerzas sociales estrechamente ligadas a la estructura, objetiva, independiente de la voluntad de los hombres, que puede ser medida con los sistemas de las ciencias exactas o físicas. Sobre la base del grado de desarrollo de las fuerzas materiales de producción se dan los grupos sociales, cada uno de los cuales representan una función y tiene una posición determinada en la misma producción. Esta relación es lo que es, una realidad rebelde: nadie puede modificar el número de las empresas y de sus empleados, el número de las ciudades y de la población urbana” (resaltado propio).
En la industria metalmecánica se agrupan alrededor de 25 a 30 mil trabajadores que tienen en sus manos el poder de paralizar una de las principales fuentes de ingresos de la provincia. En la industria alimenticia se concentran sólo en Arcor, cerca de 5000 trabajadores en las cuatros plantas que posee en la provincia. Los trabajadores de Luz y Fuerza, además de ser más de 2000 mil, tienen en sus manos el potencial para paralizar la energía de la provincia, dejando por ejemplo sin luz a las enormes monopolios imperialistas. Los trabajadores de la UTA ya mostraron su potencial estratégico hace pocos meses como dijimos acá y esta semana lo hicieron nuevamente con un impresionante paro de la empresa Ciudad de Córdoba de características antiburocráticas, contra tres despidos que sólo pudo ser levantado con la intimidación de un imponente operativo policial. A eso debemos sumarle las decenas de miles de estatales que son poderoso factor político en la provincia y que, a diferencia de los gremios de la industria, más allá de los avances y retrocesos, mantienen una gimnasia de lucha en las calles que es un hándicap a la hora de enfrentar ataques. En ese sentido, tomando la cita de Gramsci, esa relación de fuerzas estructural es altamente favorable a la clase trabajadora después de años de crecimiento económico.
Pero además, “la relación de las fuerzas políticas; es decir, la valoración del grado de homogeneidad, autoconciencia y organización alcanzado por los diferentes grupos sociales” también es favorable a las masas trabajadoras. El derechismo político del régimen no está basado en grandes derrotas como las que se vivieron a fines de los 90 con la crisis económica que dejó a decenas de miles en la calle. Si bien ha habido retrocesos y fracasos en luchas parciales de los últimos años, sobre todo entre los estatales y en menor medida en la industria, no estamos frente a un retroceso a gran escala. Es esta relación de fuerzas la que se expresó en la necesidad de una “maniobra” de De la Sota, haciendo votar en la legislatura sin previo aviso. El Gallego montó un escenario que evitara la acción preventiva de los gremios, la movilización y posible represión, algo que hubiera traído a la memoria las imágenes de una Córdoba ardiendo, como en el 2008, algo que sería un traspié en la carrera presidencial pero además mostraría nuevamente la fuerza de miles de trabajadores en las calles, alentando las tendencias a la acción directa. Pero contradictoriamente, colocando a la burocracia ante “los hechos consumados”, no le dejó más opción que la movilización como respuesta. Esto pone en escena la debilidad de sus formas bonapartistas para enfrentar al poderoso movimiento obrero de la provincia. En definitiva decimos que Córdoba no escapa de una relación de fuerzas más general conquistada en estos años por el movimiento obrero a nivel nacional que hay que enmarcar en el post 2001.

Crisis del “pacto social” en el gobierno


Ese poder de la clase obrera y esa relación de fuerzas están en la base del poder político que acapara la burocracia. En ese sentido, desde el punto de vista burgués, tiene “derecho” a  un ministerio como parte del aparato de control de las masas, con el cual pretende ejercer el rol de “policía política” a escala provincial. De la Sota es consciente de esto, de allí la creación del Ministerio de Trabajo y la asunción de Dragún en el mismo. Pero esto puede llevarla a pagar un gran costo político en la medida que estallen conflictos en la clase trabajadora.
En esta marco, y volviendo a la coyuntura, el ataque del gobierno por la Caja obliga a las conducciones a responder, incluso a las que son parte del oficialismo como Pihen del SEP. En esta respuesta se combinan varias cosas. Por un lado, la necesidad de dar una respuesta a un ataque  que si bien, es el “mínimo” como señalan los medios, afecta uno de los sostenes de la burocracia al interior de las propias organizaciones sindicales. En algunos gremios, entre los afiliados hay más jubilados que trabajadores activos. En segundo lugar, un sector de las conducciones está alineado con el gobierno nacional, por lo que pueden usar este ataque para una estrategia de “desgaste” contra el delasotismo. El límite a esto radica en que el programa del kirchnerismo ante la crisis de la Caja es avanzar en un mayor ataque, imponiendo la “armonización” con la Nación, bajando estrepitosamente las jubilaciones. En tercer lugar, se trata de conducciones fuertemente cuestionadas entre sus bases, por lo que se ven obligadas a responder para evitar un mayor prestigio, en la encrucijada de o perder mas prestigio bajándose de la lucha y el peligro de dar aire a la oposición combativa que se encuentra en su terreno que es la lucha.
De conjunto, parecen abrirse tendencias a mayores choques entre las clases, donde la cuestión de la estrategia necesaria para forjar una corriente clasista y antiburocrática de peso, será central en el próximo período. A este tema dedicaremos otro post.
En apretada síntesis, lo que queremos plantear es que el régimen político de Córdoba sostiene un poder ejecutivo de características bonapartistas pero que mantienen las formas parlamentarias. Que este poder político concentrado se asienta en una estrecha vinculación con una estructura económica basada en fuertes grupos económicos ligados a la producción agrícola como industrial y que es esa concentración la que le da una fisonomía particular. También buscamos analizar que parte de esta concentración es la integración de la burocracia sindical al gobierno, tanto en su forma ejecutiva como legislativa, y la política policial de esta al interior del movimiento obrero industrial. Sin embargo también aludimos a una relación de fuerzas más general entre las clases fundamentales que no es de derrota de la clase obrera, lo que le pone límites al mencionado bonapartismo de De la Sota dándole un carácter de equilibrio inestable.

domingo, 22 de julio de 2012

Córdoba: Entre la derechización del gobierno y las tensiones latentes










Por Joaquín Ramírez y Eduardo Castilla

En Córdoba y, en cierta medida, en todo el país, una noticia de estos días es el giro político y discursivo de De la Sota hacia la derecha en el plano local, así como su proyección a nivel nacional, con un discurso diferenciado del gobierno de CFK.
Luego de la pelea entre Cristina y Scioli, que terminó (por ahora) en un cierto desgaste mutuo, el Gallego se lanza a la escena nacional para tratar de ubicarse como polo de atracción de los sectores díscolos en el peronismo, con una importante imagen de fortaleza interna. Esto tiene expresión en que De la Sota logró alinear al régimen político cordobés detrás de sí, en la pelea "federal" por los fondos de la Caja, incluida desde ya La Voz del Interior, parte fundamental en cualquier campaña política de la provincia.

La Córdoba reaccionaria al poder

De la Sota ganó las elecciones del 2011 con un peso enorme de los votos del interior provincial. Un voto sojero dentro de un amplio conservadurismo, como lodefinimos en ese momento. El mismo se basaba en que el conjunto de la situación económica seguía siendo favorable a pesar de los primeros coletazos de la crisis.
Desde ese momento a esta parte, se expresaron más agudamente los golpes de la crisis internacional, con el freno de las ventas a Brasil a partir del segundo cuatrimestre del 2011, lo que repercutió en suspensiones, despidos hormigas y presentación de preventivos de crisis en la industria metalmecánica. Parte de la crisis se expresó en un descenso del crecimiento de la recaudación provincial durante los primeros meses del 2012, lo que generó atrasos en el pago a proveedores y tensó la negociación con el gobierno nacional.
En esta situación, la superestructura política cordobesa aparecía marcada por el binomio derechista Mestre-De la Sota, lo que no se correspondía con la relación de fuerzas más general imperante en la provincia. En ese marco, en los últimos meses habíamos visto toda una serie de medidas demagógicas por parte del gobierno, sobre las que dijimos que “tienen el objetivo de recomponer parte del desprestigio estructural que tiene el régimen. Éste, a diferencia del delasotismo del primer gobierno, no se sostiene sobre derrotas de las masas, sino sobre el conservadurismo social que impusieron años de crecimiento económico que están llegando a su fin”. 
Ese “giro progresista” tuvo corta vida y se hizo bajo las insignias de la derecha más reaccionaria. En cada una de esas medidas se vio la larga sombra delatosista. La famosa “ley contra la trata” terminó siendo una herramienta para darle más poder de fuego a la policía y legalizar la persecución a quienes están en situación de prostitución. La llamada ley “contra el narcotráfico” cumple el mismo papel como denuncia Laura Vilches aquí, atacando abiertamente a la juventud. Los subsidios a los ex detenidos fueron ultra-retaceados, “es lo que podemos dar” dijo el legislador Alessandri en ese momento, mostrando el desprecio total del gobierno por quienes fueron secuestrados y torturados.
Pero en estos días, se produjo una vuelta clara hacia la derecha con este discurso, donde se lanzó abiertamente contra la juventud y contra quienes peleamos por la legalización de la droga. También se lanzó contra la libre elección sexual de la juventud y contra conquistas parciales logradas bajo el kirchnerismo como la Ley de Identidad de género. Lo hizo reivindicando una tradición conservadora de la familia, de padres golpeadores, como el suyo. Así De la Sota volvió a mostrar quien en definitiva es. Si hace poco más de 8 años había dicho que “las madres debieron haber  cuidado mejor a sus hijos” en la época de la dictadura, nuevamente enarbola un discurso de defensa de la familia, reivindicando la figura del padre rector que imprime la personalidad al hijo, al punto tal de anular su libre decisión.

¿Un nuevo clima en Córdoba?

Esa ofensiva pseudo-ideológica, populista de derecha, apunta a crear un clima social reaccionario, que tenga por función evitar cualquier tipo de disidencia al interior de la provincia. No es un desatino ni un exabrupto. Es parte de un plan político con el que lanzarse al ruedo político nacional, garantizando orden en casa. En la misma tónica, acá se dice que “el plan de De la Sota se completa con marcar diferencias con el progresismo K. Y para ello apela al conservadurismo, donde el gobernador se siente más que a gusto”
Pero no se trata sólo una diferenciación política con el kirchnerismo, sino que es parte del perfil constituyente de un peronismo claramente de derecha, reaccionario en lo social y cultural, abiertamente pro-patronal y anti-obrero. No por nada el Gallego está acusado de haber sido parte de los comandos civiles del Navarrazo. Se propone como garante del orden, en tanto figura fuerte del régimen, culturalmente reaccionario, al mejor estilo Perón.
Además De la Sota expresa los intereses de sectores de la Córdoba conservadora, que en estos años se fortalecieron al calor de los altos precios de la soja. Proceso que se expresó en el crecimiento arrollador de los negociados inmobiliarios y la especulación en esta rama. El Gallego estuvo junto a las patronales sojeras en el 2008, algo que no resulta extraño en el marco de que una fracción importante de su base social está en el interior rural. Pero no fue el único, sino que todo el arco político provincial estuvo en la misma trinchera (a la que lamentablemente se sumó una franja de la izquierda). Esto demuestra el enorme peso social que tiene la producción agrícola y en particular el complejo sojero en la provincia.
A la producción a gran escala del poroto, del cual Córdoba es la segunda productora nacional, se proponen ahora, sumarle un plus de “industrialización”, que le dé “valor agregado” a la producción agrícola, profundizando un esquema de acumulación capitalista con fuerte peso en el campo. Así, la instalación de Monsanto y otras inversiones en Córdoba son “el adelanto de lo que será la Argentina dentro de 10 a 15 años, con una estructura productiva competitiva montada en eslabones más uniformes, en la agregación de valor en las diferentes cadenas. Para decirlo de manera más simple: más granos, pero también más carnes, lácteos, biocombustibles y sus respectivas plataformas industriales” (veracá)        

Una pausa en el impacto de la crisis

A las bondades del poroto, que viene obteniendo precios records, permitiendo una continuidad relativa de la situación económica anterior, se suman otras “buenas noticias” para Córdoba. Por un lado, como plantean algunos análisis, los planes de reactivación del consumo en Brasil, parecen estar dando resultados, lo que puede permitir una recuperación parcial de la industria automotriz cordobesa, fuertemente dependiente del país vecino.
Junto a esto, el gobierno provincial logró sortear, por el momento, una situación de crisis de la Caja de Jubilaciones y de las finanzas provinciales, a través de la colocación de más de U$D 100 millones en títulos que le permitieron financiarse y de las mejoras en la recaudación provincial propia en el primer semestre. Así, se evitó tener que pasar por la batalla que tuvo que afrontar Scioli.
Una de las claves es que De la Sota logró, montado en esta situación de la economía (que por cierto no comparte la mayoría de las provincias) y con su pedido por los fondos de la Caja, alinear a casi el conjunto del régimen político provincial detrás del reclamo federalista dejando a la defensiva al débil kirchnerismo provincial que no “defiende los intereses de Córdoba”. Este aspecto del relato busca crear un sentido común fuerte que justifique que cualquier ajuste que tenga que hacer, será culpa de CFK que no envía los fondos.
Sin embargo, por el momento, la política es no generar ningún foco de conflicto que perturbe la Córdoba “modelo” que presenta al país. Ese sentido común en lo político es el que va acompañado de la derechización social que lleva a la estigmatización y represión de la juventud, para mostrar una Córdoba en orden, donde no hay lugar para consignas subversivas como la “legalización de la marihuana” y el “sobran policías”.

Puntos de falla y tensiones latentes


Ante la presentación de tanta fortaleza, ¿cuáles son los puntos de falla del gobierno y el régimen cordobés?
En primer lugar, la puesta en escena de la epopeya por los fondos de la Caja, no puede evitar que realmente el ahogamiento financiero al que quiere someter CFK a todos los que se presenten como presidenciables, surta efecto. Esto puede implicar, en el mediano plazo, que las arcas no alcancen para mantener el esquema de equilibrios entre subsidios a las multinacionales, populismo de la miseria (PPP), la infraestructura provincial y el pago a término de la plantilla estatal, docente y de trabajadores de la salud.
Entre las prioridades de financiamiento ya trazó los ejes centrales en el desarrollo de la autovía Córdoba-Río Cuarto y otras rutas de la provincia, siguiendo con su campaña de obras al servicio de los negocios capitalistas y donde, ni por casualidad, se le cruza una escuela de esas que se caen a pedazos en cualquier punto de la provincia. Esos problemas estructurales en la capital, ya significaron un gran proceso de lucha estudiantil en el 2010.
Entre las cuestiones de infraestructura no es menor esto último ya que vimos como el conflicto en un colegio prendió como pólvora por toda la ciudad, desde franjas de las clases medias a los sectores sociales carenciados. Un conflicto con tomas de colegios, que culminó en un escándalo nacional, como fue un represión televisada para todo el país que permitió a los K golpear al gobierno provincial, escenario que jamás quisiera enfrentar De la Sota.
Pero en ese  proceso estudiantil también estuvo presente una reacción al clima de represión que vive la juventud y por eso no se puede descartar un proceso similar, ante la derechización del gobierno. Aquí radica un segundo posible punto de falla, estrechamente ligado al anterior. La posibilidad de la emergencia de demandas democráticas entre la juventud que cuestionen este giro político y sus consecuencias sociales, culturales y legales. La movilización del pasado jueves 19 de julio contra la radicación de la multinacional Monsanto puede estar anunciando tendencias a  resistir la imposición que De la Sota quiere hacer de la Córdoba sojera.
Pero además, la juventud trabajadora y plebeya de Córdoba sufre todo tipo de atropellos y humillaciones, con la policía provincial persiguiéndola todo el tiempo, con la precarización laboral extrema a la que está sometida, con los ataques verbales del mismo De la Sota. En ese marco, medidas como el PPP actúan contrapesando ese agobio social, pero de manera  enormemente limitada.
Un tercer punto y tal vez el más profundo, pero que hoy aparece relativamente amortiguado, es la contradicción entre este régimen de conjunto y el movimiento obrero, en el marco del impacto de la crisis capitalista internacional. Ante esta contradicción, escribimos que “Con Dragún como ministro de trabajo de la provincia, se intentaba montar un “Pacto social” en el gobierno, para ponerle freno a los reclamos. Colocando a los dirigentes sindicales en puestos clave, el gobierno esperaba poder contener al movimiento obrero y evitar el desarrollo de tendencias más combativas”.
Esta contradicción que por el momento parece haber amenguando, es una brecha estructural en el régimen político. Frente a la creciente derechización del gobierno y con las consecuencias de la crisis internacional golpeando paulatinamente sobre el país, se abre la perspectiva de mayores choques y conflictos, para lo cual la ubicación abiertamente oficialista de una fracción importante de la burocracia sindical, puede ser un obstáculo al inicio, pero ayudar a una experiencia más veloz en el curso de las luchas, como se vio en los pocos pero intensos conflictos que se dieron en el primer semestre del año. 
Podemos decir que la fortaleza de tener conducciones gremiales directamente cooptadas puede significar también la debilidad de que, ante tamaña subordinación, estas pierdan rápidamente crédito y emerjan oposiciones en sus gremios capaces de disputar el poder, sea por elecciones o en luchas mismas. Esta contradicción es, aunque latente, particularmente aguda en la industria automotriz donde si bien como deciamos antes, influyen las ventas a Brasil por el momento, la situación no es de derrota obrera como mostro la acción del cuerpo de delegados de VWindependiente de la burocracia y la integración al gobierno de la conducción de SMATA la ata de manos para ponerse a la cabeza de los reclamos.
En este marco de la intervención activa se sectores de trabajadores y la juventud que se preparen para la perspectiva de choques abiertos contra este gobierno, ayudando a procesar tanto la experiencia política con el gobierno nacional como con el delasotismo y la burocracia, es un elemento esencial para pelear por evitar que las crisis que potencialmente puedan abrirse, terminen en derrotas o sean llevadas a los pies de sectores de la oposición patronal.

jueves, 24 de mayo de 2012

La commune

Una heroica gesta de la clase obrera y los oprimidos por la burguesía 
levantado en armas, insurrecto pateando las puertas de la historia y creando el primer gobierno obrero revolucionario. Una gran película...
Para ver La Commune click aquí

domingo, 13 de noviembre de 2011

La noche estrellada de Van Gogh

otra de Benjamin...

Ángelus Novus. Paul Klee (1897-1940).-

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“Hay un cuadro de Klee (1920) que se titula Ángelus Novus. Se ve en él a un Ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava su mirada. Tiene los ojos desencajado, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la Historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraíso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas… Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso”.

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Walter Benjamin (1892/1940)

CANCIÓN PRIMERA

Se ha retirado el campo
al ver abalanzarse
crispadamente al hombre.

¡Qué abismo entre el olivo
y el hombre se descubre!

El animal que canta:
el animal que puede
llorar y echar raíces,
rememoró sus garras.

Garras que revestía
de suavidad y flores,
pero que, al fin, desnuda
en toda su crueldad.

Crepitan en mis manos.
Aparta de ellas, hijo.
Estoy dispuesto a hundirlas,
dispuesto a proyectarlas
sobre tu carne leve.

He regresado al tigre.
Aparta, o te destrozo.

Hoy el amor es muerte,
y el hombre acecha al hombre.

Miguel Hernández