"Articular históricamente lo pasado no significa «conocerlo como verdaderamente ha sido». Consiste, más bien, en adueñarse de un recuerdo tal y como brilla en el instante de un peligro. Al materialismo histórico le incumbe fijar una imagen del pasado, imagen que se presenta sin avisar al sujeto histórico en el instante de peligro. El peligro amenaza tanto a la existencia de la tradición como a quienes la reciben..." W. Benjamin
domingo, 17 de marzo de 2013
Golondrinas en vuelo
Un trabajo que llevamos adelante sobre los trabajadores golondrinas junto a Natalia Morales: Golondrinas en vuelo .
jueves, 14 de febrero de 2013
Jueves de Comadre
por Natalia Morales
El jueves de comadres es un día destinado plenamente a la confraternidad, la diversión y agasajo entre las mujeres. Día no negociable para mí. Para miles de mujeres del norte argentino, de Bolivia y otros paises latinos. Es parte de los festejos previos del carnaval. Los llamados ablandes que empiezan desde enero. Pero este mucho más significativo y masivo. Es que las mujeres por un día se deshacen de sus obligaciones hogareñas, familiares y laborales para homenajear a la mujer. Las reglas se revierten. Las comadres tienen prioridad durante el día. "Los hombres en la casa y con los hijos", "que cocinen ellos ahora" "acá que ni opinen" se repiten por varios lugares. Los que se atreven a bailar o participar son blanco fácil para empaparlos de talco, de espuma y todo tipo de cargadas. "que lo echen gritan en grupos". Ni la policía se salva. Las comadres beben alcohol delante de ellos. Como esperando algún tipo de provocación para avalanzarse en masa. No se atreven. "cana amargado" "fueraaa!". Los festejos son diversos. Algunas comadres empiezan a brindar desde temprano. Se visitan entre casas o negocios. Se abrazan de manera sentida. Generando identidad entre las mujeres. Ese día todas son comadres. Las famosas vacunas, bebida con alcohol, se potencian de alcohol a medida que pasan las horas. Temprano una, al mediodía tres sino dejas tus compromisos y salis a comadrear, dicen algunas. El papel picado. talco y un ramo de albahaca van decorando los cuerpos femeninos. Por la radios provinciales se escuchan coplas, saludos y deseos de prosperidad entre las comadres. Llega el mediodía y varios negocios cierran. Unos de los pocos días en que mi madre que atiende un quiosco decide abandonarlo. "Yo me voy", "tu padre que haga lo que quiera". Algunas calles del centro jujeño son cortadas por las comparsas. Los topamientos entre comadres que bailan por las calles son múltiples. Las invitaciones, comida y bebida "gratis" para las comadres, empiezan a multiplicarse por todos los rincones norteños. Bandas de musica, bombos, anatas y trompetas suenan a la par. Primero en la calle despues concentrando en casas, salones, galpones. En la ciudad y en el campo. La fiesta hasta altas horas de la noche no parece acabar. Las calaveras al otro día no van a chillar por las ritmos de libertad vividos en jueves. La posibilidad de revertir el estado de las cosas para las mujeres una practica ancestral.
miércoles, 13 de febrero de 2013
miércoles, 23 de enero de 2013
los dos angelitos
(nos seguimos dando la libertad de postear distraidos papeles de vacaciones)
Con Angelito nos encontramos a las 4 de la mañana en
la esquina del puente Lavalle del lado de la terminal. Petiso. Gritaba
desaforadamente “Ledesma! Ledesma!” a la gente que pasaba. Estaba buscando
pasajeros para un remis compartido a Libertador General San Martín. Pinta de
penúltimo linyera. Minutos después lo vimos recibir una trompada de un tipo, de
“mejor pinta”, que lo puteaba. Instantes después estaba Angelito arriba del tipo a menos de un
metro nuestro diciéndole “vos no respetas? Te voy a enseñar a ser mil
respetuoso, porque así hay que ser con la gente”. No supimos para que lado
intervenir así que con que ninguno estuviera por matar al otro era suficiente
para no meterse en vaya a saber que pelea de 4 am. Minutos después había
doblado la esquina y no los vimos más. Pasaron cinco minutos y vimos volver a
Angelito con unas gotas de sangre en el pómulo, orgulloso de haber propinado
una buena paliza. Nunca supimos ni que pasó ni quién había triunfado, pero
Angelito nos hablaba de que taxi iba a Ledesma, nos preguntaba de donde
veníamos y nos contaba un pedazo de su vida en San Francisco, Córdoba. Este
Angelito fue la primer experiencia del viaje a Los Toldos. El otro Angelito se
presentaba a sí mismo como Miguel Angel y estrechaba la mano y cuando podía un
cálido abrazo de chamaco embebido, a quien saludaba. También era bajo. Luego de
que un taxi nos arrojara en un deshabitado puente internacional que cruza el
caudaloso Bermejo donde no hay nada más que una comunidad a 4 horas de caminata
bajo el sol, apareció. Fue un taxi que venía de La Mamora, localidad boliviana
cercana al puente internacional hacia la ciudad de Bermejo que clavo los frenos
con chillido y todo para primero presentarse amablemente después preguntar
adonde íbamos y negociar un precio para que nos llevara hasta Los Toldos. Antes
de salir se bajo de un colectivo una chica con su hija colgada en el mismo
paraje desolado bajo el sol. También vino. Costó convencer al conductor de que
nos lleve a la Argentina pero finalmente aceptó. El camino a Los Toldos es
jodido, con esas piedras que saltan abajo del auto y lo machacan. Por un
momento creí que el hombrecillo se iba a empacar dejándonos en el camino que le
habíamos asegurado estaba bien. Pero cada vez que el tipo se daba vuelta se
volvía a reír con el cachete hinchado de coca. Alcoholes norteños.
martes, 15 de enero de 2013
Festival norteño
( nos permitimos publicar
una informal crónica de una vivencia de vacaciones en el norte de Salta)
El pueblo de Los Toldos sin querer nos recibió con un gran
Festival. Percibimos la ansiosa espera de los primeros pobladores con los que
charlamos. La primera en invitarnos fue Emi que con su hija de un año a cuestas
nos acompañó en el taxi compartido de La Mamora (Bolivia) hasta el pueblo
salteño. Tema común en cada charla. A pesar de esto, pensamos que era algo
modesto, una fiesta en el pueblo sin llegar a dimensionar que el evento es
esperado todo el año por los pobladores de lugar y sus alrededores. Nos
encontramos horas más tarde en la puerta del lugar donde un afiche anunciaba
que Ternura cerraba la noche a pura cumbia y fiesta. Entramos. Grandes letras
plateadas titulaban el escenario “Festival Tradición y Sentimiento”.Un enorme
predio a estrellado cielo abierto y base verde de un césped emparejado por los
cerdos que transitan las calles del pueblo como perros, albergaba en el momento
unas ochocientas personas que se convertirían con el pasar de las horas en más
de mil. La gente había llegado de Orán, de Salta, de Tarija, de Bermejo y de
muchos pequeños pueblos, El Arazay, Lipeo, Baritú y El Condado son algunos de
ellos. Empanadas de carne fue nuevamente el menú elegido por nosotros y por
muchos más que se enfilaban en una larga cola. Una provocadora coplera del
chaco salteño agitaba a los muchachos. Rimaba que buscaba amante toldeño. Se
asemejaba a una buena blusera. Terminando el número de la muchacha, el
organizador subió desafiante a defender a su género en un contrapunto a copla
limpia. Fue elegante y sencillamente destrozado. Luego vino el turno de
Gabriel, un joven de Santa Victoria, pueblo del oeste coya salteño. En una mano
el asta hueca de una vaca, en la otra una caja bagualera. Poncho rojo,
sombrero. Su instrumento era el “erke”. El viento tronó en sus manos. Parecía
que una vaca se había puesto a entonar. Un aire jazzero subía y bajaba de su
instrumento coya acompañado por la base de percusión de su caja. Extraordinario.
El pibe terminó y tomando el micrófono, agitó al público “¡A ver cómo baila Los
Toldos!”. Un desorejado e impune organizador lo hizo bajar del escenario porque
hacían fila abajo conocidos grupos regionales que tocarían después muy similares y monótonas chacareras y chamamés. Una injusticia musical. Luego de
fumarnos dos horas de aburrimiento sonoro, terminó la rueda de repeticiones.
Era el momento de la juventud. Todo oscuro mientras se acomodaban los músicos.
“José Luis y su grupo Ternura” empezaron a romper la noche. La fiesta se agitó.
No más de cinco minutos después una cortina de agua cerraba un telón
transparente. A pesar de los esfuerzos de los músicos que en las tablas se
presentaban, se apagó el sonido y las luces. Parte del público se amontonaba en
un quincho. La juventud esperaba firme bajo el escenario, empapada. El barro se
extendía. La espera no era en vano. Luces prendidas, la cumbia volvió a copar
el aire. La escena estaba lista. Los pibes y las pibas tenían su noche. Grandes
rondas se movían “de aquí pa allá”. Pogo cumbiero. No tardó mucho el primero en
patinar por el piso y las espaldas de todos se tiñeron del color de la tierra
mojada. Los grupos empezaron a rodar por el suelo de espeso barro. El agite no
paro de crecer en este modesto Woodstock norteño.
lunes, 24 de diciembre de 2012
navidad 2012
Navidad. Esta dulce nochebuena la cana de Bariloche saqueó las casas de la gente pobre del Alto, vació las alacenas. No hay navidades por la zona. Hay amargura, mucha. En el lugar de los negociados turísticos, el de los viajes de fin de cursado de los chicos que tienen. Extravagancia. Chocolates. Miseria. Bariloche es un símbolo. Nos cuenta una amiga de por allá que se dejan ver muchos gendarmes nacionales y populares por las calles. La pobreza emerge de los bordes del zapato que aplasta. Los reinados no son eternos. Nunca. En serio piensan que no habrá venganza? Que no será terrible? Que nuestra gente se va a comer la bronca así nomás? No decimos ahora. No decimos mañana. Pero si lo decimos, la furia no pide permiso. Sigan con su “chin chin”, con sus champañas caras, con sus perfumes, con sus regalos. Sigan disponiendo mientras palos para los pobres. La sombra de su verdugo crece en la barriada, ustedes lo alimentan.
jueves, 20 de diciembre de 2012
Trabajador inmigrante
por Natalia Morales
Trabajador inmigrante.
Precarizado. Discriminado. Perseguido. Odiado.
Sin voz. Sin techo. Sin alimento.
Realizas los peores trabajos. Los más forzosos. Expuestos.
Denigrantes y esclavizantes. Las grandes torres y los lujosos banquetes se
sirven de tu sangre.
Trabajador inmigrante.
Clandestino. Humillado. Pisoteado. Asesinado.
Sin voto. Sin educación. Sin tierra.
Me pesan tus pesares. Me indigno. Lloro de bronca cada vez
que conozco más de tu situación. Sabor amargo que perdura en mi garganta. No lo
quiero tragar. No dejo.
Trabajador inmigrante.
Maltratado. Humillado. Ninguneado. Desaparecido.
Sin salud. Sin recreación. Sin descanso.
Luchamos con vos. Por vos. Por los tuyos. Tus penas, las más
sentidas, son nuestra bandera de lucha. La rabia necesaria que nos incita a
rebelarnos y organizarnos.
Trabajador inmigrante.
Sólo te digo, que no estas sólo. Somos muchos, miles, los
que ya no queremos vivir así. Mi color de piel, mi idioma, mis gustos no me
separan de ti. Tenemos historias comunes. Las de los oprimidos y explotados.
Trabajador inmigrante.
Hermano de clase. Ten presente que nuestra clase no tiene
fronteras. Cada paso que damos es por
tu liberación...la nuestra.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
