"Articular históricamente lo pasado no significa «conocerlo como verdaderamente ha sido». Consiste, más bien, en adueñarse de un recuerdo tal y como brilla en el instante de un peligro. Al materialismo histórico le incumbe fijar una imagen del pasado, imagen que se presenta sin avisar al sujeto histórico en el instante de peligro. El peligro amenaza tanto a la existencia de la tradición como a quienes la reciben..." W. Benjamin
lunes, 10 de febrero de 2014
¿Chau Monsanto? Round ganado
“No estamos en Córdoba para hacer una inversión de temporada. Estamos para quedarnos los próximos 150 años con una planta modelo a nivel mundial”, dijo el gerente de Asuntos Corporativos de Monsanto, Adrián Vilaplana, haciendo una muestra de analfabetismo político y de futurismo barato cuando se conoció que la provincia rechazó el estudio de impacto ambiental presentado por los norteamericanos. Que presentarán “un nuevo estudio desde cero” alcanzaron a decir antes de acostarse en un ataúd, que todavía no está enterrado. ¿“Desde cero”? Osea, ¿van a armar una mentira totalmente diferente? ¿el impacto ambiental va a ser otro ahora? Dicen cosas raras los capitalistas cuando están medio mareados. Esto es una nueva confesión de debilidad del gobierno de José Manuel De La Sota que tiene que retroceder ante el crecimiento de la oposición social y política a la instalación de la planta de los profesionales de la muerte, abanderados del capitalismo mundial. Si finalmente Monsanto se va de Córdoba por la lucha que le puso el freno, es un avance contra el modelo de provincia paraíso para las multinacionales que rige en la provincia. Este es un buen punto para pensar la lucha de clases en esta provincia mediterránea que sabe de multinacionales con las automotrices en el poder hace mucho tiempo ya. Es una buena noticia para luchar contra la FIAT, la Renault, Volkswagen, y así. Es difícil que la provincia vuelva atrás, ¿el intendente de Malvinas Argentina, Arzani, pensará seguir siendo el escuálido escudero de los norteamericanos? Lo cierto es que hoy hubo un reconocimiento a la lucha y a la acción directa en Córdoba. La farsa de entereza moral del gobierno que le rechaza el estudio de impacto ambiental a la empresa con cara de consternación, produce risa de dientes cerrados de muchos de aquellos que saben que retrocedió por la lucha y que esto demuestra que la lucha hace retroceder a los gobiernos. Desde ya que De La Sota retrocede en el medio de un bombardeo de problemas, pero es obvio para muchos que sin lucha no hubiera movido jamás un dedo contra una empresa así. La lucha lo hizo. A seguir luchando que los enemigos son muchos y poderosos. La Córdoba rica y poderosa acusó recibo de un golpe y retrocedió, la Córdoba obrera, pobre y sus luchadores pueden festejar ese golpe a sus enemigos. Ganamos un round, que siga la pelea.
jueves, 6 de febrero de 2014
De La Sota: confesiones de un fracaso
Al momento de terminar estas líneas De la Sota realizaba una conferencia de prensa con Moyano en la que señalaban tener “las mismas ideas de futuro de país”. Sostenían también que la Argentina necesita un “acuerdo social”. Por su parte el dirigente de Camioneros afirmaba que él no es opositor sino “crítico”, que el gobierno nacional es el que lo considera opositor y que “el peronismo no está dividido”, que están divididos algunos dirigentes. También criticaron los acuerdos de precios. Una muestra más de la inestabilidad de las alianzas políticas en la Argentina actual, DLS va tanteando donde puede acomodarse mejor, juntándose con Moyano y antes con Scioli para hacer equilibrio y no pegarse demasiado a los K, aunque se haya cuidado de no criticarlos en el discurso del 1° de febrero. Este será seguramente material de un futuro análisis.
En un post reciente F Rosso hace un buen análisis
del discurso de José Manuel De La Sota en el inicio de las sesiones
legislativas. En esta nota también encontramos un análisis en el mismo sentido y una política específica hacia la marcha convocada por las CGT de Córdoba. Rosso agrega en un segundo
post a propósito de dicha movilización la entrada en
acción del “partido sindical” de la provincia que se intenta plantar como
barrera de contención de un régimen político golpeado. Estos análisis nos parecen certeros y queremos agregar algunos elementos en búsqueda de aportar algo más de
luz a una situación nueva en la provincia.
El discurso del gobernador evidenció más debilidades que
fortalezas y más problemas que soluciones. DLS intentó dar respuesta a los
puntos más críticos de su gestión, sin fuerza ya para imponer ninguna agenda
propia.
En el caso de la medida contra los motines policiales parecen la
patética amenaza de un boxeador exhausto y derrotado ante un rival que acaba de
darle una paliza memorable. El acuartelamiento policial y los saqueos
fueron el golpe de gracia a su sueño presidencial y muy probablemente
hasta a su “plan b” de ser reelecto gobernador cordobés. No puede no responder
y amenazar con que no volverá a suceder, pero la pelea está perdida.
Los silencios de DLS también evidencian sus debilidades. Por un
lado ni una palabra ante la devaluación como señala el post que reseñamos.
Ligado a esto tampoco aludió a la industria cordobesa, esto es más llamativo teniendo
en cuenta que la incorporación de un flamante Martín Llaryora al Ministerio de
Industria pretendía traer aires nuevos a la gestión. Este silencio truena sobre
las automotrices y autopartistas que han empezado con despidos “hormiga” y
terminaron el año con suspensiones de sobra. DLS no puede decir que impedirá
despidos y mucho menos suspensiones. Mejor ni hablar del tema que no tiene
buenas noticias para dar.
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| Marcha de la Gorra, 2013 |
DLS reconoció aún más debilidades, en este caso con respecto al
“Código de Faltas” retrocediendo de su primera reacción ante la multitudinaria
Marcha de la gorra de fines del año pasado. En aquella oportunidad, había sido
el jefe de bancada de UPC el que dijo que no se tocaría en absoluto la figura
del “merodeo”. Otro caso donde retrocede desordenadamente el gobernador. El movimiento democrático que se
expresó en aquella marcha no va a ser frenado porque ahora DLS retoque la letra
del CdF en los aspectos más extremadamente abusivos. Nadie cree que vaya a
cambiar el trato brutal de esta policía hacia la juventud de los barrios
populares de Córdoba. Es otro acuse de recibo sin poder dar respuesta real a un
movimiento que emergió en sectores de la juventud.
También demostró que había recibido otro golpe con el caso
Monsanto. El desprestigio de esta empresa fue creciendo y las últimas encuestas
dan un 65% de apoyo a las protestas contra la multinacional. El rechazo se
incrementó con los ataques a Sofía Gatica, además de los intentos de desalojo
que no pudieron quebrar el bloqueo. La llegada de Monsanto, que presentaron con
tanta algarabía CFK por su lado y DLS por el otro, se ha transformado en un
salvavidas de plomo para este último, los
costos son ya mayores a los beneficios de ser perros guardianes de esta empresa
norteamericana.
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Un punto muy importante que aún conserva DLS es el control a
través de la burocracia sindical cordobesa del movimiento obrero. A pesar de la
división entre las dos CGT, ni la “oficial(ista)” de Dragún y ni “Rodriguez
Peña” o “Nacional y Popular” están por el momento dispuestas a hacerle frente
al gobierno provincial. La convocatoria a la marcha del 14 de febrero que
mencionamos antes “por el salario y el empleo” es efectivamente un movimiento
preventivo ante la bronca que está generando la situación económica y ante las
paritarias que probablemente tengan que apretar mucho para que cierren. También
juegan un rol político como dice FR, como “partido sindical”, ante la pobreza
de ofertas de los armados políticos cordobeses.
Las luchas de vanguardia en esta provincia posiblemente cosechen
mayor apoyo popular en el período que sigue aunque aún encuentren a las
conducciones reales del movimiento obrero jugando en contra. Oportunidades como
la del 14/02 son brechas que tienen que ser aprovechadas por la vanguardia para
ganar apoyo en las bases a la moción de paro general y plan de lucha, demandas
elementales para que el MO intervenga en la política provincial. Aprovechar la
marcha donde las conducciones afirman de hecho que hace falta movilizarse es
una oportunidad para tomarles la palabra y señalar que además hace falta
avanzar en las medidas de lucha y organización, demostrando a las bases lo
limitadas de las medidas burocráticas y tibias de las conducciones. Estas
demandas más allá de que no vayan a ser tomadas por la burocracia sindical en
este momento van reagrupando a la oposición sindical bajo esa perspectiva de
lucha, ganando adherentes y así fortaleciéndose para estar en mejores
condiciones de pelear por recuperar los gremios. Esta planteado avanzar en este
sentido formando fuertes agrupaciones clasistas en los gremios. Pero este es
tema de más certeros análisis, políticas y tácticas precisas a lo que trataremos de
aportar.
martes, 31 de diciembre de 2013
Año nuevo: a los jóvenes K
Escribimos al borde del 2013 cayendo ya al año que
sigue. Este año fue el de su festejo, el de la “década ganada”. Mucho
festejaron, mucho se festejaron a ustedes mismos. Saltaron, cantaron. Se
divirtieron con cantantes populares que subían a sus escenarios. Cantaron que
eran los soldados de su modelo, una y otra vez. Los soldados del modelo. Diez años.
¿Se pusieron a pensar en algún instante que no todos festejamos los diez años? Y
no hablamos de Clarín y sus súbditos ¿pensaron que quizás, haya gente a la cuál
no le fue tan bien como a ustedes? Mientras, ustedes festejan. Sin ahondar en
números solo les diremos que más de la mitad de nuestra clase obrera vive, día
a día, condiciones de precarización laboral, de la cuál un 35% lo hace
directamente en negro. Mientras, ustedes festejan. No son solo números, cifras
frías, indiferentes. Estamos hablando de la vida de mucha gente, y de sus
hijos. Diez años no se cuentan igual para todos. Festejan
y brindan con ustedes los dueños de grandes cadenas de supermercados, de
plantas automotrices, los patrones del campo, los banqueros, y así. A ellos si les fue bien. Diez años
no se cuentan igual para todos. La década obrera difícil pueda ser una década
ganada. Mientras ustedes festejaban, los trabajadores dejaban sus cuerpos en el
trabajo. En diez años, millones de trabajadores contrajeron enfermedades
irreversibles. No solo la tendinitis, de la cual la
cínica de su presidenta, esa por la que “dan la vida”, se burló. Podemos hablar
hasta de amputación de dedos, de hernias de disco, de lumbalgias y así aún mucho
peores. No, no se vuelve atrás. Mientras, ustedes festejan. Podemos ir más allá y hablar de las muertes
obreras por ejemplo en la construcción. Muertes, sí leyeron bien, muertes.
Tenemos que decirles que sus diez años, esos en los que consiguieron puestitos muy rentables en rincones de Ministerios, no fueron tan disfrutados en el abajo. Los diez años de los trabajadores no son diez años, el envejecimiento del cuerpo es mucho mayor. Los diez años obreros, esos que festejan son a veces 15, a veces 20 y a veces 30 años en el cuerpo del trabajador. No, no se vuelve atrás. Es cosa seria, no banderita. En el cuerpo del que carga las bolsas en el mercado, del que mueve sus brazos como una parte más de la máquina hasta cualquier hora en la fábrica, del que le pone el cuerpo a la salud pública que su gobierno desfinancia, de los que cosechan los campos ajenos partiéndose la espalda sacando las uvas que ustedes comen, de los que cosen sus ropas y así podemos seguir y seguir. No, no es lo mismo. Mientras, ustedes festejan. Tampoco son lo mismo los diez años vividos en los Contries que proliferaron por todo el país, entre algodones, que en las viviendas pobres esas que cada lluvia fuerte inundó, a las que cada viento fuerte voló las chapas que hacían de techo. Ah cierto! Ustedes, con total hipocresía, se ponían pecheras y se hacían los que ayudaban. Ahí, en esas viviendas, crecen millones de pibes contrayendo enfermedades curables por las que mueren. Mientras, ustedes festejan. No son lo mismo diez años viajando en sus lujosos autos que levantándose dos horas antes de la ya larga y pesada jornada laboral para viajar como ganado corriendo peligro de muerte como en Once. ¿Les suena “Once”? No, no es lo mismo. Mientras, ustedes festejan. Su “década ganada” no lo es para los trabajadores. No. Hoy levantaremos las copas para brindar porque se acabe la explotación, por acabar con la dictadura del capital, no brindaremos por su década ganada, brindaremos por acabar en las calles, en la fábricas, en las escuelas, en los hospitales, en los campos, en todos los rincones del país, con su gobierno y con la dominación de la criminal burguesía. Si, somos más socialistas que nunca. Hoy brindaremos, pero no con ustedes.
Tenemos que decirles que sus diez años, esos en los que consiguieron puestitos muy rentables en rincones de Ministerios, no fueron tan disfrutados en el abajo. Los diez años de los trabajadores no son diez años, el envejecimiento del cuerpo es mucho mayor. Los diez años obreros, esos que festejan son a veces 15, a veces 20 y a veces 30 años en el cuerpo del trabajador. No, no se vuelve atrás. Es cosa seria, no banderita. En el cuerpo del que carga las bolsas en el mercado, del que mueve sus brazos como una parte más de la máquina hasta cualquier hora en la fábrica, del que le pone el cuerpo a la salud pública que su gobierno desfinancia, de los que cosechan los campos ajenos partiéndose la espalda sacando las uvas que ustedes comen, de los que cosen sus ropas y así podemos seguir y seguir. No, no es lo mismo. Mientras, ustedes festejan. Tampoco son lo mismo los diez años vividos en los Contries que proliferaron por todo el país, entre algodones, que en las viviendas pobres esas que cada lluvia fuerte inundó, a las que cada viento fuerte voló las chapas que hacían de techo. Ah cierto! Ustedes, con total hipocresía, se ponían pecheras y se hacían los que ayudaban. Ahí, en esas viviendas, crecen millones de pibes contrayendo enfermedades curables por las que mueren. Mientras, ustedes festejan. No son lo mismo diez años viajando en sus lujosos autos que levantándose dos horas antes de la ya larga y pesada jornada laboral para viajar como ganado corriendo peligro de muerte como en Once. ¿Les suena “Once”? No, no es lo mismo. Mientras, ustedes festejan. Su “década ganada” no lo es para los trabajadores. No. Hoy levantaremos las copas para brindar porque se acabe la explotación, por acabar con la dictadura del capital, no brindaremos por su década ganada, brindaremos por acabar en las calles, en la fábricas, en las escuelas, en los hospitales, en los campos, en todos los rincones del país, con su gobierno y con la dominación de la criminal burguesía. Si, somos más socialistas que nunca. Hoy brindaremos, pero no con ustedes.
San Salvador de Jujuy: el negro y el blanco
jueves, 12 de diciembre de 2013
Democracia de cadenas perpetuas
Patadas, puños. Torturas. Una bolsa en la cabeza, al ahogo, la muerte, ahí, al borde. Torturas. Los testigos no podían declarar a favor de los petroleros, les habían jurado la muerte. La muerte que los esperaba detrás de la nuca, respirando agitada, mientras se sentaban en la sala. Con un juez al frente que no juzgaba nada, que no buscaba nada, ya estaba todo dicho, todo resuelto.
Más de dos mil personas en las calles habían acompañado a los obreros en aquella jornada. Murió un policía, los obreros debían pagar. Un tributo de la Justicia burguesa al brazo armado del Estado, ese que reprime con mano de hierro, ahí en el sur argentino, como en el norte. Hoy se dispone a disciplinar a los rebeldes del sur, sacrificar obreros en el altar del cinismo. Los petroleros osaron luchar contra la precarización laboral y por el salario. Osaron luchar.
Hace dos días el gobierno nacional cubierto de ácida hipocresía festejó los 30 años de democracia. Democracia de cadenas perpetuas para quienes luchan, democracia de impunidades de algodón para los represores. Para genocidas como Milani, el mayor de los cargos militares. El kirchnerismo es mentira desenfrenada, sin límites. Las pesadas cadenas son para toda la clase obrera, la lucha será de toda la clase obrera, la liberación va a ser para toda la clase obrera.
viernes, 6 de diciembre de 2013
Córdoba emergente
Para no repetir argumentos y relatos vamos a remitirnos a
algunos análisis que vienen sucediéndose luego de la jornada, el de EduardoCastilla, el de Fernando Rosso y la muy buena descripción de la Córdoba actual
que hace Pablo Seman. Dialogamos con Leonardo Nesta, militante de la
juventud del PTS con cierta experiencia en trabajo político barrial.
La Córdoba profunda y pobre salió a la luz un 3 de diciembre
del año 2013. Nadie en Córdoba olvidará fácilmente esa fecha. Los medios de
comunicación propalaban a los cuatro vientos que miles de delincuentes
circulaban por la ciudad nocturna haciendo desmanes y robando a todo aquel que
se le cruzara. “Esto no es por hambre”
repetían entrevistados asustados y coquetos comentadores de TV. El miedo se
instalaba en muchos. No negamos que las mafias policiales hayan operado para
construir la imagen del caos, que para apresurar la negociación hayan apelado a
sus amigos descompuestos con quienes manejan, unos con uniforme otros sin, el
crimen mayor, léase narcotráfico, trata de personas, desarmaderos de autos,
venta de armas y otros crímenes varios. Ahora bien, no podemos abonar una
teoría que diga que batallones de miles de personas dirigidos por estos
criminales de profesión asolaron la ciudad coordinado con las fuerzas
policiales. No, es imposible que pensemos el complot por fuera de las fuerzas
sociales que se desataron rebalsando el vaso de lo controlable. Una bronca
juvenil, desde abajo, plebeya, emergió esa noche. Los motores de muchos de los
pibes que se decidieron por el saqueo vienen de la miseria, pero junto con
esto, que también es un factor de peso, existe un sentimiento de bronca, de
desahogo y venganza social en la conciencia de los jóvenes pero perfectamente
comprensible. El tema merece una mirada un poco más compleja. Viene a colación
el relato que nos hace un militante político, conversando sobre las
motivaciones de los saqueos, “sin lugar a
dudas el odio hacia la cana que existe entre la juventud de los barrios es
inocultable, hace unos años, cuando abrimos una casa cultural en una de las
zonas donde los saqueos fueron fuertes, con el objetivo de llegar a una franja
de jóvenes trabajadores que entraban a las fabricas en el momento de reactivación
que se vivió pos crisis del 2001, lo pudimos comprobar, a la fecha tenemos otra
con características similares, en barrio arenales, un barrio muy pobre de
córdoba, ahí, entre la juventud se mantiene firme, diez años después, ese odio
visceral hacia la policía, pero antes de explicar eso quisiera, también,
graficar algo desde lo personal, aunque ya conseguí un buen trabajo y a decir
verdad, en lo material, esos momentos de mi juventud donde era parte de ese
estrato, me animo a explicar que el mes de diciembre se vive, sobre todo en los
más jóvenes, de una forma muy especial, ese mes, fiesta del consumo para
algunos, para los que no pueden comprarse nada, es de profunda impotencia, por
mi parte sabía enojarme mucho con mi viejo, pero también con la vida en
general, por no poder estrenar un par de zapatillas nuevas como el resto de los
pibes, en ocasiones obligado a brindar, sino me cagaban a palos por quejoso,
terminaba el brindis y me iba a dormir, con todo el odio encima y angustia
también”. Hoy esa impotencia se ha profundizado, porque además de la
pobreza una franja enorme de pibes pobres sufre el hostigamiento, el maltrato,
la persecución e incluso la segregación que impone la policía, pero que se
expresa también en lo que no pueden tener, por más que se rompan el lomo
trabajando. Continua Leonardo “en estos
días, tras los saqueos, a una amiga, que tiene la desgracia de ser negra y
pobre, le molestó mucho tener el facebook plagado de ‘amigos’ que se tiraban
contra los negros y los choros como un sinónimo de algo común o natural, dijo
‘otra vez contra los negros, siempre contra los negros’ son muchos años de
ofensa continua y profunda, algún día tenía que saltar y saltó”. Esto para
tratar de graficar que las condiciones materiales que motorizaron los saqueos,
no son directamente el hambre sino también la carencia de múltiples productos,
y la opresión continua y fuerte hacia su condición de pobre urbano. Muchos se
escandalizaban viendo las imágenes del local de Dexter de Av. Fuerza Aérea
vaciado, alguien se llevó todas las zapatillas y medias que le entraban en sus
manos, no creemos que eso sea una mafia actuando, nos remitimos al relato que
alude al mismo preciado artículo: las zapatillas.
En la otra punta del ring tenemos a comerciantes enfurecidos
y también a jóvenes de clases medias acomodadas dispuestos a partirle la cabeza
de un palazo a cualquiera que tenga el aspecto de “el saqueador”, es decir
jóvenes morenos, de gorra y en moto. El episodio que se relata aquí destila racismo y desprecio hacia los “jóvenes de gorra”. Hablando de los
sectores sociales que fueron más perjudicados por los saqueos Leo nos comenta
que conoce del barrio a una señora que protagonizó varios minutos de noticiero,
“ayer durante todo el día, en TN pero
también en los medios locales, transmitieron un vídeo de una pequeña
comerciante de mi barrio que fue saqueada y su casa desvalijada, la tipa llorando
desconsoladamente, diciendo ‘me cago laburando para tener esto’, era capaz de
conmover a las almas mas impiadosas una y otra vez la pasaron al aire, el
contenido es siempre igual, el objetivo no es la noticia sino generar un estado
de psicosis en las clases medias, en el buen vecino, que sin la policía
estarían a merced de estas hordas, debajo de esta superficie hay otras
historias, esta señora heredo su ‘pequeño comercio’ de sus padres, explotadores
de inmigrantes en los cortaderos de ladrillos, a muchos de ellos les pagaba,
cuando quería, con mercaderías de su propio local, el precio de las mismas lo
manejaban a su antojo, y el monto de la libretita también, es decir comían lo
que ella quería, cuando ella quería, a
la fecha el comercio de esta ‘pobre mujer’ tiene al menos 4 empleados
jovencitos que no deben pasar los 3500 pesos de sueldo, esta acongojada señora
tenía previsto, seguramente, viajar en enero, como hace siempre, a vacacionar
en cuba, a disfrutar los beneficios de su sacrificado trabajo, mientras la piba
que atiende la parte de panadería, o el repositor, seguro que apenas puedan
irse a las sierras”. No absolutizamos este caso, ni decimos son todos
iguales, ni tampoco es un crimen viajar a Cuba, pero justo nos damos con un
caso de los que la TV gusta de usar de testigo y nos encontramos con alguien
que tiene un pequeño comercio que parece tener poco que ver con el pobre vecino
bonachón que muestran los medios, eso sí, los hubo quienes verdaderamente
sufrieron los excesos de la bronca, "en
Nuestro Hogar Tres, barrio de mucha composición inmigrante, boliviana,
paraguaya y peruana, hubo de esos, pequeños comerciantes con verdulerías y
almacenes que solo ayudan a mantener su sustento sufrieron el vendaval social"
nos agrega Leo.
Plantear las diferencias entre las distintas capas de la
clase media y las mentiras de los medios, no es de ninguna manera, apoyar el
método de los saqueos, por el contrario los marxistas lo rechazamos por atentar contra un aspecto fundamental de nuestra estrategia de
poder, la alianza obrera y popular, como se explica aquí. Pensando desde ahí en como el mismo
movimiento obrero luchando puede generar apoyo en los sectores medios contra
los capitalistas, constituyendo así un bloque social revolucionario, los
saqueos son un atentado a esa perspectiva de alianza obrera y popular. Pero de
rechazar el método del saqueo a desaparecerlo del análisis y la política
necesaria para superarlo por izquierda hay un gran paso. Ni los jóvenes de los
barrios que el miércoles 3 de diciembre saquearon son todos marginales
descompuestos al servicio del crimen organizado, aunque los hubiera entre ellos,
ni la clase media que salió continuamente en la tele es toda 'pequeña
comerciante' desprotegida y humilde. No hay tal homogeneidad en las clases,
existen entre ellas distintas capas que combinan y contraponen intereses
propios y comunes, el mecanismo de los medios de comunicación y la propaganda
burguesa consiste en mostrarlas como algo uniforme, en el caso de los sectores
pobres y desocupados de la clase obrera mostrando su cara más descompuesta, lo
peor de la clase en algún sentido moral, en el caso de la clase media, lo mejor
que tienen, los humildes comerciantes atacados por la furia de los pibes. La
realidad es más compleja, existe también
esa complejidad hacia el interior de la clase obrera ocupada, Leo continúa “en las fábricas hay una franja de
trabajadores de entre 30 y 35 años, sobre todo en los sectores más precarizados,
que en el 2001 fueron parte de los saqueos y hoy hacen un esfuerzo por
comprender a esos jóvenes que como ellos, para aquella época pibes de 18/23
años, salieron a romper la legalidad por hambre. Ojo que también hay entre
ellos una casta que se para por encima de los trabajadores y de hecho vive de
ellos, la burocracia sindical. Dragún el que era Ministro de Trabajo y ahora
volvió al SMATA y a la CGT salió a demonizar a los pobres de la ciudad incluso
a los pibes que se movilizaron en la Marcha de la Gorra hace unos días, salió a
defender la figura del merodeo del Código de Faltas, que es meter presos a los
pibes por su apariencia nomás. La influencia de la dirección también se hace
sentir entre los propios laburantes. Entre las capas de la clase media existe
ese pequeño comerciante inmigrante, ese ex obrero que cobro una indemnización y
se puso su tienda de ropa, su kiosco”, Leo se refiere a una capa próxima a
la clase obrera y otra capa con mayor capital y cercana a la burguesía, es una
clase que de conjunto, sobre todo en momentos pacíficos, oscila entre la
influencia de una y otra clase fundamental, la clase obrera o la burguesa. Leo
agrega “El resultado de esta reflexión
plantea para los militantes revolucionarios la definición de que en estos casos
no se puede tener un discurso general, es decir que no explique el complejo
tejido social que subyace al fenómeno, sino una política algebraica, es decir
que contemple la relación de las clases entre sí, la preponderancia de unas
sobre otras, o el rol dirigente o influencia de unas capas sobre otras al
interior de las mismas. La burguesía, consciente de esto, lo explota y usa a su
favor, los revolucionarios debemos actuar en consecuencia, nuestra apuesta es a
que la clase obrera se convierta en el caudillo de las demás clases oprimidas y
explotadas, bajo un programa que apunte en primer término a unificar sus filas,
a sacudirse de los agentes que actúan en su interior al servicio del capital,
la burocracia, y que de este modo prepare las condiciones necesarias para la
hegemonía y dirección del bloque social que desarrolle la revolución, en un
plano más acotado a la táctica, la pelea dada en Neuquén por nuestros
compañeros del PTS muestra en pequeño la perspectiva que
planteamos”.
En otro momento político y bajo otras condiciones, León
Trotsky explica esta mecánica partiendo del rol de las clases medias o pequeño
burguesía "Naturalmente, el pequeño
propietario tiende al orden, en tanto que sus negocios marchan bien y mientras
tiene esperanzas de que marchen aun mejor. Pero, cuando ha perdido esa
esperanza, es fácilmente atacado por la rabia y está dispuesto a abandonarse a
las medidas más extremas (...).La pequeña burguesía es económicamente
dependiente y está políticamente atomizada. Por eso no puede tener una política
propia. Necesita un ‘jefe’ que le inspire confianza. Ese jefe individual o
colectivo (es decir, una persona o un partido) puede ser provisto por una u
otra de las clases fundamentales, sea por la gran burguesía, sea por el proletariado
(...) Para atraer a su lado a la pequeña burguesía, el proletariado debe
conquistar su confianza. Y, para ello, debe comenzar por tener él mismo
confianza en sus propias fuerzas. Necesita tener un programa de acción clara y
estar dispuesto a luchar por el poder por todos los medios posibles. Templado
por su partido revolucionario para una lucha decisiva e implacable, el
proletariado dice a los campesinos y a los pequeños burgueses de la ciudad:
“Lucho por el poder; he aquí mi programa; no emplearé la fuerza más que contra
el gran capital y sus lacayos; pero con ustedes, trabajadores, quiero hacer una
alianza sobre la base de un programa dado.”
Concluye Leo " el
clima que vivimos estos días fue muy reaccionario, que influyó a franjas de trabajadores
ocupados, los mismos vieron con recelo los saqueos y tomaron como propia la
propaganda que se hacía desde los medios y el gobierno. Para mi es difícil que
este clima pueda desarrollarse en el tiempo, al menos me parece que no es
inevitable ni que tenemos que prepararnos para un momento defensivo extendido
en el tiempo. Digo esto porque los trabajadores tienen su propia agenda
pendiente con el gobierno y las patronales, aguinaldo, bono, paritarias,
impuesto al salario. Así yo creo que se puede dividir el bloque que pidió orden
y represión. De hecho a pocas horas de los saqueos ya se empiezan a ver tomas
de los hospitales y hubo una toma de Tribunales por los empleados judiciales.
Hoy viernes hubo una marcha de unas 4 mil personas más o menos contra De La
Sota. Por otro lado están los miles de jóvenes que se movilizaron en la Marcha de la
Gorra hace poco. También están los trabajadores de Volkswagen que vienen
peleando contra despidos y un fraude. Los obreros de la UOM hicieron también
paros y tomas de fábricas. Tenés que tener en cuenta también a los estudiantes
secundarios que ya salieron en el 2010, y los universitarios, yo vi realmente
muchos en la marcha de hoy. La izquierda revolucionaria tiene un gran rol que
cumplir ahí, sino las burocracias sindicales pueden llevar todo a la derrota.
Tiene que colaborar en que surja una vanguardia que pelee una política para
triunfar. Nuestra pelea, además de dotar a los trabajadores estatales de un
plan de acción para vencer, hoy, es convencer al sector de avanzada de ellos
para que tomen en sus manos el pedido de indemnización de los pequeños
comerciantes y la consigna de abajo el Código de Faltas. Ante la debilidad del gobierno, ganarse la
simpatía de franjas de las clases populares es fundamental, la lucha sindical
es, bajo estas condiciones, claramente una lucha política. ”
jueves, 5 de diciembre de 2013
Córdoba, 3 de diciembre
Se sentó en la moto ya bañado, fresco. Se había terminado de sacar la tierra que tenía hasta debajo de las uñas. La obra era así, sucia. Transpiración más tierra, toda pegada. Habían trabajado hasta tarde porque a las siete iba el arquitecto y había que tener todo listo, por lo menos las paredes del segundo piso. No había llegado a tomarse la birra de la salida con los pibes, tenía que picar a buscar al Dani que salía del negocio en el que laburaba y lo iba a esperar ahí por la Ituzaingó. Había comprado la moto con la tarjeta del viejo y lo llevaba a todos lados. Le gustaba el viento chocándole la cara. Esa tarde habían quedado con Leandro en verse cuando salía de la panadería y tomar una cerveza, por ahí nomás. Se hacía tarde y ya estaba oscuro el cielo. Se había enterado que había algún quilombo, que había habido unos saqueos en barrio Sep, por la radio. Igual eso era lejos de su ruta, no iba a tener ningún problema. Quedaba lejos de su Parque República, que quedaba lejos de todo. No había azules, se acordó de que estaba en una huelga o algo así. No lo habían parado en el puente como siempre, donde lo hacían bajar, mostrar todos los papeles, le preguntaban adonde iba, quién era, de donde venía y si les decía algo que no les gustaba, se venía el cacheo de policías gigantes con itakas, ya dos veces lo habían llevado preso por andar caminando por el centro nomás con unos pibes de barrio. Se había comido tres días en la comisaría. Copado, sin kobanis es otra cosa, pensó. Así, viento en la cara, bañado, fresco, atravesó el centro al palo.
Había llegado temprano de la Facu, se había ido antes de que termine la clase, como muchos de sus compañeros de la Católica. Había llegado el comentario de saqueos y decían que había bandas de delincuentes que se avanzaban hacia el centro. Ramiro decidió no ir al gimnasio, solo por ese día, no quería perder su rutina. Cuando llegaba al departamento lo llamó su mamá, decía que Córdoba era un caos, que no saliera de su casa, que cualquier negro de mierda de los que no le importa la vida de nadie lo iba a asaltar. No la tranquilizó le recomendó el alplax que siempre llevaba en la cartera y cortó. Empezó a sentir un murmullo que entraba por la ventana, se asomó y vió gente pero era la de la cuadra. Estaba el señor del cuarto, el de la perrita blanca chiquita que ladra histéricamente con su hijo que siempre veía en el gimnasio. También la flaca del sexto que estudiaba derecho y siempre estaba arreglada, siempre. Y así mucha gente bien, no le iban a hacer nada. Se estaban defendiendo de los delincuentes, que parecía, eran muchos. Igual con su físico en base a horas de gimnasio y el rugby de cuando era más chico, estaba dispuesto a enfrentarse a cualquiera. A esa hora el face explotaba de amigas asustadas y gente que decía que había que salir a cazar negros de mierda que se estaban robando todo, él leía todo desde su celular. Se puso un poco de perfume y bajó.
La moto pegó la vuelta por la Peredo, plena Nueva Córdoba, antes había esquivados cortes de gente que había cruzado los autos y se amontonaba en las esquinas, uno los había puteado, que los iban a cagar matando les habían gritado. Fede no entendía nada pero siguió subiendo la Independencia acelerando más todavía. En esa esquina dobló regalado viendo que no estaba bloqueada la calle. De pronto le cruzaron un auto, tuvo que frenar de golpe y un bate de béisbol le reventó la espalda al Dani, A él le tocó una piña de mano pesada que lo hizo caer de la moto. Sería la pierna de Ramiro la que le hiciera sonar los huesos de la costilla de una sola patada, algo se rompió en el instante. El señor del cuarto había perdido su compostura habitual y lo escupía mientras no paraba de gritarle “¡negros de mierda!”, “¡vayan a cobrar los planes!”, “¡estos son los ladrones de siempre!”, “que aprendan carajo”. A esa altura las patadas eran una lluvia. Vecinos aplaudían y gritaban desde los departamentos de arriba, “miralo al negro este como lloriquea, así no van a chorear más, hijos de puta” decía el flaco del octavo mientras se reía y les sacaba foto con su celular. Fede estaba en el piso, quiso explicar que él no robaba pero otra patada de Ramiro fue a la cara y le rompió la nariz que desde ese momento no paraba de sangrar. La moto, la que había comprado con la tarjeta de su viejo y todavía no terminaba de pagar empezó a arder. Los celulares disparaban flashes mientras seguían lloviendo golpes y escupitajos. En eso cayeron dos de los pocos policías que estaban trabajando y pararon los golpes. Los canas los levantaron como bolsas, los pusieron contra un auto mientras seguía la histeria colectiva de la gente de bien. Al toque los esposaron y arrastrándolos los metieron a un patrullero mientras dejaban huellas de sangre. “Metelos presos, negros de mierda, que no salgan más”, decía el señor de la perrita histérica con los dientes apretados ya desencajado. El patrullero los llevó hasta el Hospital de Urgencias esposados, puteados, basureados, también por los policías. El Urgencias estaba colapsado, muchos como él, mucha sangre. Terminaron guardados como bestias en jaulas, la ex cárcel de Encausados, a las patadas ahí también. De fondo, los tiros.
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